Tengo un iPhone
Como os adelanté hace unos días, he estado por Italia y me he traído un iPhone 3G, dado que allí los venden sin necesidad de tener que ligarte a un operador. De esa manera, lo puedo usar con mi tarjeta de Yoigo haciendo uso del buen plan de datos que tiene.

Ya tengo un iPhone. Eso sí, os prometo que no voy a dedicar mi blog a partir de ahora al «cacharrito».
Tampoco pienso ir por la calle a todas horas con el iPhone en la mano para que lo vea todo el mundo.
Por supuesto, no se me ocurre ir mirando por encima del hombro a la gente que hable por un móvil «normal» y mucho menos hacer comentarios del tipo «pues vaya mierda de móvil que tienes, el iPhone es mucho mejor» o «¿cómo navegas en una pantalla tan pequeña?. ¡Con lo bien que se hace en un iPhone!».
No voy a mandar correos a todo el mundo desde mi nuevo móvil en los que aparezca la coletilla «Enviado desde mi iPhone».
No os aburriré (ni por aquí ni por Twitter) con las nuevas aplicaciones que le instale a iPhone.
Y, sobre todo, sobre todo, nunca escribiré un post titulado «TENGO UN IPHONE».





